Plan técnico para proteger tierras y controlar el tráfico ilegal, asegurando el respeto por nuestros linderos naturales.
Guardias comunales vigilan el río Parapetí para defender nuestro territorio y preservar la vida en los bañados.
Más de 50 comunidades trabajan juntas, con líderes elegidos que mantienen viva la voz del Bajo Isoso.
Compromiso con el orden y la defensa para que las próximas generaciones vivan en un Isoso protegido y organizado.